Sé que no fue escrito para mí, pero me adjudicaré la dedicatoria porque me identifico con este pedacito de otro libro del buen Paco Ignacio Taibo II, ahí va:
"Era una relación pecaminosa. Pinche ángel caído. Era un pecado: acostarse con el pasado. Los que cogen con el pasado mueren, envejecen. Se enamoran de los ayeres y se quedan ahí para siempre, tiesos, congelados, sin poder volver."
... díganmelo a mí.
P.D. Lo sé, parezco niño... ¡y no me importa!